Un negocios se enfrenta a un mercado globalizado donde por regla general existe una feroz competencia por posicionar los productos al gusto del cliente. Por esta razón es importante contar con una marca bien posicionada para el desarrollo del negocio, y para ello es necesario invertir en branding.

El branding es un factor decisivo para conseguir el activo más importante de un negocio: su marca. Gracias a este, podemos perfilar la forma en la que el consumidor percibe la marca y por ende su comportamiento hacia la misma.

 

El Branding

El branding es el modo en el que la marca de una empresa es percibida en la mente del consumidor, quien eres, qué ofreces y cómo te diferencias del resto. Este está directamente relacionado con la creación de la marca.

Por lo general se acude al branding en momentos donde:

  • Los beneficios que percibe la organización van en declive.
  • La empresa, negocio u organización cae en el letargo y no avanza.
  • Se produce una crisis en el punto de vista de las ideas ofrecidas desde la óptica del consumidor o del mercado, en cuyo caso quizás sea buena opción el cambio de marca o rebranding.

El branding es una inversión en tu marca con la posibilidad segura de que tu negocio crezca. Las empresas se forman con cada acción, por ello el branding se ocupa de la base y el futuro del negocio. Cuando inviertes (no gastas) en tu marca, es muy lógico atraer al consumidor adecuado, tus clientes ideales, convirtiéndose en fieles seguidores, porque has desarrollado tu marca con un interés definido: ellos. Esto trae como resultado, que tus ingresos se incrementen, recuperando así la inversión que hiciste al inicio.

 

Razones para invertir en Branding

La creación de una marca es algo más que algo decorativo, sin ella no hay futuro para el negocio, por ello hay razones muy importantes para invertir en branding, como son:

  1. Atraer al público adecuado: cuando se desarrolla la marca adecuadamente, se conecta con mayor precisión con los consumidores que tienen igualdad de intereses. Al definir correctamente nuestro público objetivo, se define la identidad de la marca conduciéndola a los clientes preferidos, consiguiendo de ellos su lealtad y que se identifiquen con la marca.
  2. Conseguir incrementar las ventas: una marca bien definida y diferenciada del resto consigue mayor volumen de ventas. Es aquí donde el equipo de ventas lo tiene más sencillo, ya que el posicionamiento establecido les permite cerrar mayor cantidad de tratos comerciales.
  3. Optimizar el marketing: una marca debidamente estructurada, mejora la eficacia en las iniciativas de comercialización del producto, abreviando la interacción entre clientes y negocio, lo que genera un ambiente de seguridad. Además, se refuerza el proceso de feedback, que refuerza las nuevas estrategias tomando como ejemplo las desarrolladas anteriormente que funcionaron perfectamente. También se controla que las acciones siempre vayan de la mano con las estrategias del marketing.
  4. Aumentar el valor del negocio: El valor de la marca se define por la capacidad de obtener mayores beneficios gracias al reconocimiento obtenido en el mercado de consumo. Cuando la marca se ha consolidado, esto influye en el balance general y estado de ganancias de la misma.
  5. Posicionamiento en el mercado es sinónimo de mejores precios. Cuando una marca se califica como premium, los consumidores saben que la calidad merece un mejor precio. El liderazgo que se obtiene dentro del mercado y la diferenciación con otros productos, permite conseguir mejores precios.

En definitiva, la inversión en branding es necesaria para garantizar la permanencia y crecimiento del producto en el mercado.

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